sábado, 28 de junio de 2008

DESPERTARRRR


Doctor Uribe, es cierto que un 84% le reafirma que la calidad del somnífero que viene utilizando es excelente, pero no le parece desleal con sus pacientes llevarlos a las urnas bajo tan aturdido efecto?

Qué pasa Doctor Uribe, hay muchos procedures para cerrar los deals y no le está alcanzando el time?

miércoles, 25 de junio de 2008

EL SABIO TIEMPO


Me desperté más temprano de lo normal con un dolor que la periodicidad me ha obligado a tenerlo claramente identificado, la primera punzada es como el buu! fuerte y desprevenido de un amigo viendo una película de terror.

El desprendimiento mensual que sólo las mujeres experimentamos con tanta claridad, llega para algunas acompañado de depresión, contradicción, melancolía, irritabilidad... a mí por lo general solo me acompaña el dolor físico, pero ayer este invitó a todos los amigos anteriores.

Porque así tenía que ser, una reunión para ver un presupuesto con mi jefe se convirtió en el postergado encuentro que revisaría lo adentro del orto que me tiene metido el dedo. Mi cabeza, cuerpo y corazón poseídos por la femineidad no fueron los mejores guerreros y el desdeñable de mi jefe volteó el tablero para su lado –como es usual- y terminó dándole vueltas adentro.

La ilusión de levantar el día estaba puesta en lo que íbamos a ver en mi Taller de buenas pelis pues una buena peli siempre relaja. Pero por primera vez en 3 meses vimos una que no me gustó, no me identificó, no me relajó. Sería la amiga mensual mezclada con el cinismo de mi jefe lo que influenció? Seguramente.


Subía las escaleras que me entregarían al mundo exterior y ni mis ojos ni mi templanza lo soportaron, decidieron sacarse la careta y yo decidí dejarlos.
Caminaba mirando al piso y si hubiera ido mas despacio hubiera tenido que remar mis lágrimas. Una edición de tomas de 15 cuadros me abatallaban el cerebro: Muriendo sola en un viejo departamento alquilado, mirando por la ventana del taxi que me llevaría a Ezeiza para no volver nunca mas, metiendo el ansiado telegrama en el correo, doblando camisas en una tienda olvidada y despreciada… eran algunas de ellas.

Hoy no se que voy a hacer con mi vida laboral, no se si moriré sola o como Maju Botana con todo un séquito en mi lecho, no sé si esta ciudad será mi compañera eternamente. Solo sé que el tiempo no me espera, me dice: acá estoy, has conmigo lo que quieras.
De que me sirve desperdiciarlo amargándome por lo que va pasar si ni él mismo sabe cúal será su edad?
Todos los cambios que he hecho en mi vida han sido fieles a esta creencia, pero ayer se evidenció el tan rechazado género.


Vete con tus angustias desconcertantes y el próximo mes no te quiero ver haciendo esas escenitas.

viernes, 20 de junio de 2008

UN PRESAGIO IGNORADO


Cierro la llave, corro la cortina y en vez de ver a Norman Bates con peluca acuchillándome, veo el toallero triste y desamparado.
Era la misma escena que en algún momento se había visualizado en mi cabeza.

El frío me taladra cada poro y la sola sensación de salir en mi impura desnudez, abrir la puerta del vaporoso baño, atravesar la cocina y llegar hasta las cuerdas por la toalla me destempla las entrañas.

Una de mis estrictas fobias había provocado esta patética situación, pero como los valientes tomé coraje y me enfrenté al castigo que mi memoria me restregaba en la cara.

Tuvo de bueno que no caí desmayada en la mitad de la cocina –imagen que hubiera resultado indigna para quien me encontrara 4 días después inerte por la hipotermia-, y también que me aseguraré eternamente que ese flaco toallero no permanezca solitario.
La citada fobia tendrá que buscarse otro hogar.


El resto del día hace parte del pasado borrable.

sábado, 14 de junio de 2008

SUCKS AND THE CITY


Mientras caminaba, intentaba hacer memoria –algo difícil para mí- para descubrir que era lo que tanto me había gustado de la serie, y creo que era porque mostraba una realidad posible en el mundo femenino.
Siendo como soy, era extraño que esta serie que gira en torno a la vida de cuatro mujeres me divirtiera, me gustara y me identificara. Sabía que no somos como ellas, -a mí por lo menos me faltan unos cuantos dólares- pero sus diálogos y situaciones estaban muy bien contados, y algunos me habían pasado a mi también, y eso las hacía reales.

Creí que esos personajes nunca iban a reafirmar mi misoginia, pero el gran formato lo hizo posible.

La serie me la clavé completa y algunas temporadas -al mejor estilo Lost- las alquilé y las ví en rotativa, así que el tema de la duración no me afectó.
Si me afectó como masacraron los personajes sin piedad, como los guionistas se desentendieron de su trabajo y pegaron palabras sólo por el cheque, como nos balearon en exceso con marcas, diseños y styling, como se cagaron en los detalles que durante 6 años habían cultivado.

Algo de lo que me estremeció:

* El password. El cual además de ser obvio resultó de una torpeza en un primer plano dorado mas obvio todavía.
* La ausencia de Stanford. Al ser el mejor amigo de la protagonista la dejó más sola que una rata en su drama.
* El chiste del perro. La primera vez estuvo bueno y la segunda sacó una sonrisa, pero tres, cuatro y hasta cinco veces ya no es chistoso.
* Los pelos de Miranda. Fué una hipérbole tan fuera de contexto que por un momento pensé que estaba viendo Y dónde está el Piloto.
* Los vestidos 80’s. No encontré mucha diferencia con los que se habían puesto durante toda la película.
* La página web. Parecía la de una ama de casa que hace muffins de colores para vender en su neightborhood.
* Los niños. Son tan pésimos actores –habiendo talento infantil- que podrían haberse dedicado a enseñarles actuación mientras Kim Cattrall se decidía si ponía la firma o no.


Mis compañeras de sala:
* Soltaban carcajadas exageradas reafirmando su condición de chicas cool independientes.
* Algunas creyéndose muy progre fueron con su hija/pariente exponiéndola a todo tipo de poses sexuales que con suerte descubrirán en 20 años.
* Al final algunas manitos -que yo quise mutilar- se manifestaron expresando su emoción.


La peli me sirvió para darme cuenta que Carrie no existe, que es solo Sarah Jessica Parker haciendo una peli de una chica y sus amigas en busca del amor e intentando entender tan pregonado sentimiento.
Me sirvió para darme cuenta que esa excitante realidad femenina sólo es posible que aparezca poniéndo el DVD y apretando play.


Como no pico en los anzuelos comerciales, hoy -un día como cualquier otro- voy al estadio a disfrutar de uno de los espectáculos que más me gustan: ver jugar fútbol. Rodeada de los seres que más me gustan: los hombres.

domingo, 8 de junio de 2008

HOLLYWOOD GUY



Lo que empezó en ir a tomarnos un café alguna tarde se convirtió en ir a cenar con dia y hora pactadas.

Pasó por mí y sin hacer una pausa empezó a contarme que no encontraba el auto, que igual tenía dos autos (?), que vivía en Cañitas, que el tema de estacionar era complicado, que los fines de semana era imposible, que siempre había mucho quilombo… y terminó su descarga Cañitiana diciendo que si no viviera en Cañitas, no iría nunca!
El botón justiciero inmediatamente me dió una patadita y nos medio cagamos de la risa-, pero como también me he preguntado si estoy sola porque soy muy obsesiva como mi quimérica lista, decidí patear yo al justiciero y hacerme la que no había oído nada.


Mientras recorríamos calles adoquinadas empezó a declamarme su biografía con sobrados detalles dolarizados. Huyendo de lo inevitable empecé a buscar esos nombres de próceres y desconocidos de cada esquina que pasábamos en la guía T de mi cabeza.
Rapidamente mi GPS arrojó un destino y me dí cuenta que sólo tenia que haberlo mirado bien para saber a donde ibamos. Con la excusa -vieja y básica- de buscar su billetera, hicimos una parada en su departamento.

Era un set, y no es casual. Se encargo de que yo tomara nota de cada detalle de su vida, y cuando intenté profundizar –me salió la vieja- me di cuenta que lo único que teníamos en común era el contenido de la cajita, el mismo encendedor, ah y el mismo chapstick. Cada estupidez de esas era un escalón más desde donde se paraba para joder con que eramos el uno para el otro, apoyándose además en su cool loft que claramente lo enaltecía y al cual yo preferí obviar.

Si método era tan obvio –y para mí tan patético- que no pude disimular y le dejé claro que nada de eso me sorprendía, pero la reflexión le duró muy poco porque como es hombre aplicó el ya que estamos… y empezó a mandar la manito con una excusa trillada y se encontró con mi escarcha corporal que casi lo quema. Al Hollywood Guy no lo rechazan, él tipo que se desubica.

Con una buena compañia seguimos con el plan. Cenamos deli y nos cagamos de la risa, eramos un par de amigos entendiendo las mismas situaciones creadas sólamente en la cabeza que compartíamos.

Caminamos abrazaditos hasta el auto y en la puerta de mi casa nuevamente lanzó el pica hielo a ver si lograba romper esta vez esa nueva amiga pero se encontró con un glaciar que unos minutos después se desheló sola entre su plumón.


El botón me dejó dar tres pasos y apareció triunfante y engreído a darme pataditas… le dí la razón.

miércoles, 4 de junio de 2008

DOBLE FILO


Y aquí dos teorías que he venido desarrollando acerca de los pelos en los hombres:

1. Los pelados están obsesionados por no dejar ver esa sombra que delata la ausencia eterna de focos de pelo en su cabeza, así que extienden la manía al resto de su cuerpo y mantienen sus pelos cuidadosamente desvastados, esto por supuesto -y ahí está su gran mérito-, incluye la zona originalmente moñosa y selvática.

Dios bendiga esas cabezas peladas!!

2. Estoy segura que la mayoria de los hombres que tienen al amigo muy abrigado nunca han estado con una mujer que les diga que refrescarlo no es de putos, que se agranda –sensorialmente-, y que además dan ganas de mimarlo!!

Tuve que ser yo la que sin estar, estuve.